domingo, 30 de diciembre de 2012

Soy virgen: ¿quién da más?


Qué agallas tiene Catarina Migliorini, la brasileña de 20 años que, previa subasta por Internet, logró vender su primera vez por la bobadita de 780.000 dólares. Aunque a algunos les parezca el negocio del siglo y no bajen a la niña de "audaz comerciante", el asunto no pasa de ser un elemental caso de prostitución en las primeras planas.
Y es que, para quienes no lo sepan, Catarina y su comprador, de quien se sabe que es japonés, millonario, se llama Natsu y seguro lo tiene cortico, consumarán el aquello comercial en un vuelo interoceánico, para evadir la acción de la justicia y, de paso, para que el japonés recupere parte de la inversión haciendo una película porno del episodio. ¡Qué belleza! Como para un cuento infantil.
Como el mal ejemplo cunde, resulta que Alex Stepanov, un estudiante ruso de 21 años, también subastó su virginidad. Ahora, dice él que no lo hizo por plata... De hecho, la compradora pagará unos tres mil dólares por la desflorada del muchachito, quien jura que este evento lo ayudará a "corregir" su personalidad tímida. ¡Ja! Mejor dicho: psiquiatría en polvo.
Todo esto me parece una tremenda bobada. La virginidad es un concepto que está más en la mente de las personas que entre sus piernas. Y desencántense: si fuera un asunto puramente físico, hoy las mujeres podríamos venderla cuantas veces quisiéramos, por obra y gracia de la himenoplastia, un procedimiento que en 20 días, y tras coser dos fragmentos de tejido, deja el área tan intacta como al comienzo. Hace unos años, una empresa china popularizó un dispositivo de 30 dólares que simulaba la ruptura de un himen. Insisto: eso está en la mente y cobrar por sexo, o pagar, es prostitución. Lo mejor es tratar de que la última vez siempre sea como la primera. Eso sí es rico. Hasta luego.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Algunas razones para grabar "egovídeos" eróticos

El caso del vídeo erótico de la concejal Olvido Hormigos, cuya difusión pública provocó una polémica y abrió un expediente judicial, nos ha llevado a preguntarnos a qué obedece el deseo de muchas personas y parejas de grabarse durante el acto sexual o en situaciones eróticas. Analizamos los motivos.


  • Lo hacemos porque podemos
  • Estamos obsesionados por crear (y publicar) contenidos
  • Deseamos gustar
  • Suponemos que todos lo hacen
  • Se nos ha dicho que: “los hombres necesitan estímulos visuales y están sobre expuestos a la pornografía”
  • Las parejas de largo recorrido necesitan fantasía


Hace ya varios años todos vamos con una o dos cámaras por la vida, una en el teléfono por supuesto. Pero, además, en el ordenador tenemos otra con toda seguridad. A estas alturas, los que hayan caído en la tentación del Ipad 2, tendrán un par de ellas, y así. La mayoría de los adolescentes nunca han vivido sin llevar una cámara encima las 24 horas. Vamos, ni se les ocurriría la posibilidad de tener un móvil sin cámara (dos de cada tres adolescentes tienen teléfono móvil, en la mayoría de los casos un terminal de altas prestaciones, dice un informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación INTECO).

Si ahora se acumulan más bits que nunca de grabaciones privadas y hasta privadísimas es porque podemos, porque se ha democratizado una tecnología que nos permite ir dejando constancia de todos y cada uno de nuestros actos, de los públicos y hasta de los más íntimo si así lo deseamos. Parece obvio, y lo es, pero hace apenas diez años grabar un vídeo suponía todo un montaje y un alarde de dominio tecnológico. 


Un investigador de la Universidad de Stanford, el profesor Clifford Nass, sostiene que la obsesión del hombre moderno es crear contenidos y lanzarlos a la red. Todos tenemos algo que decir o que enseñar, y en esta carrera por ver quién publica más y mejor, la competencia es dura. Para hacerse con una milésima parte de la atención del personal y conseguir un minuto de gloria hay que apostar fuerte. Los contenidos sexuales casi siempre triunfan. Y no es que el propósito sea siempre que nuestro vídeo se haga público (aunque hay quién los cuelga en Youtube con clara vocación de luchar por el efímero éxito en Internet), pero aún cuando grabamos un vídeo para un único destinatario sabemos que esa persona también será difícil de impresionar porque está sobre expuesta a los estímulos de la red. 


Todos queremos gustar. Es un deseo universal. Hemos sobrevivido a años de culto al cuerpo, a horas de gimnasio. Inversiones más o menos importantes en depilaciones varias, tatuajes, morenos. Parece normal que todo esto haya que enseñarlo. Los que han intentado grabarse a sí mismos o hacerse auto fotos saben que las cámaras las carga el diablo. No hay manera de parar de experimentar hasta conseguir la mejor versión de nosotros mismos. Después de tanto esfuerzo y producción, necesitamos que alguien juzgue nuestro trabajo. 


Un informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco) publicado en noviembre de 2011 asegura que 1,5% de los menores de 10 a 16 años envía mensajes con imágenes incluidas de contenido erótico o sexual. Mientras que un 4,3% las recibe. Entre los adultos, un 42,8% de las personas de 18 a 24 años declaró en una encuesta de la Universidad de Michigan que compartía contenidos íntimos. Así que para quién esté en el mercado de la seducción, se trata de luchar en igualdad de condiciones y compartir imágenes de alto voltaje.


Esto lo hemos leído en cientos de libros y artículos de sexo. Si no es una afirmación cierta, animamos a los aludidos a que nos saquen del error. Si convenimos que ellos están sobre expuestos a la pornografía, habrá que montarse un estudio en casa para estar a la altura. A más de un sexólogo le hemos oído decir que el hecho de que el primer contacto con el sexo que tienen muchos chicos sea a través de la pornografía eleva sus expectativas de un modo tal que muchos aspiran a tener unos penes de unas dimensiones poco reales o un desempeño sexual de una duración poco probable. Del otro lado, hay muchas chicas jugando a ser actrices porno. 

Otro de los perfiles que comparten sus intimidades a través de vídeos son precisamente los que ya llevan mucho recorrido como pareja. Una vez que se acostumbran uno al otro, necesitan de vez en cuando ir más allá para mantener la chispa. Es, sin duda, una buena causa. 

Los peligros de ir dejando nuestras pasiones grabadas en vídeos que enviamos a otras personas son dos. Por un lado, el amor, en muchos casos se acaba, desafortunadamente, no siempre de buenas maneras. Según los expertos, la mayoría de las veces quien difunde el material privado es una expareja despechada. El modus operandi consiste en colgar el vídeo en las redes sociales o en páginas especializadas en este tipo de contenidos. 

El otro peligro tiene que ver con la naturaleza de la propia tecnología que nos ayuda a convertirnos en 'vouyeurs' de nosotros mismos. Nunca habíamos tenido a mano una herramienta tan potente para difundir, con o sin nuestro consentimiento, un contenido por el mundo en tan poco tiempo. En este momento transitamos de un momento naif, de enamoramiento de la tecnología social, a otro de desconfianza absoluta hacia las redes sociales. Después del bandazo, probablemente llegaremos al punto medio, la prudencia. Seguiremos grabando pero compartiremos con menos alegría.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

5 razones para masificar la masturbación femenina

Según un artículo del Huffington Post la buena salud y el buen dormir son solo algunas razones para la autoexploración femenina. Lee e infórmate.


1. Porque deseas buen sexo compartido
La masturbación es uno de los mejores indicadores para conocer que es lo que nos genera más placer, enseñárselo a tu compañero y de este modo,  hacer que tus encuentros sexuales sean una verdadera y orgásmica comunión.
2. Porque quieres ser sexualmente decisiva
En el sexo como en la vida, el poder de decisión emana del conocimiento que cada persona tiene de su cuerpo y sus reacciones. Además descubres cómo tu cuerpo es capaz de obtener placer sin necesidad de un acompañante. Una opción muchas veces necesaria.
3. Por tener buena salud
De acuerdo con una investigación realizada en 2009 por científicos de la Universidad de Indiana, las mujeres que utilizan vibrador tienen mejores resultados en sus chequeos anuales y mensuales de su salud genital, ya que al parecer el hábito es respuesta de un comportamiento más amplio; quienes se preocupan por su placer se preocupan también por su salud.
4. Porque tienes problemas para dormir
La liberación de endorfinas que viene como consecuencia del orgasmo es uno de los somníferos naturales más poderosos.
5. Porque sí
Una de mis favoritas, ya que como apunta el artículo: ¿Qué razón más poderosa e irrefutable para hacer algo más que la simple capacidad que se tiene para hacerlo? Y, con mayor razón, cuando se trata de los asuntos del placer.


viernes, 7 de diciembre de 2012

“Los políticos se la pasan invitándome a fiestas privadas”


La modelo y actriz Jésica Hereñú es una de las chicas más sexies de las últimas ediciones de Gran Hermano. Por eso se la pasa posando para las revistas para hombres.
Pero tanta exposición provocó que le llegaran propuestas indecentes de todo tipo. Según reveló en la revista Paparazzi, los más interesados son los políticos: “Son peores los políticos que los futbolistas. Son gobernadores, intendentes y a veces hablan por intermediarios. Se la pasan invitándome a fiestas privadas”.
“También me pasó que me han propuesto trabajo a cambio de sexo. Me han dicho eso para obras de teatro y programas de televisión. Cuando te endulzan los oídos y decís que sí al proyecto, te dicen ‘bueno, pero mirá que el que pone la plata quiere estar con la que contrata’”, explicó.
Actualmente, Hereñú sale con su excompañero de Gran Hermano, Martín Pepa: “Estoy saliendo con Martín Pepa… me encanta su buen humor. Hoy en día el sexo es bastante importante, con los años empecé a disfrutarlo más y a verlo de otra manera. En la cama soy gauchita, si hay que bajar, bajo primero. Disfruto más la calidad que la cantidad”.